El Aljibe de la Lluvia es el único aljibe conocido hasta la fecha que se encuentre por estas latitudes, que según los historiadores, daba servicio al Palacio de Dar al-Arusa, recogiendo las aguas de lluvia y de escorrentía superficial en una cisterna, mediante el afloramiento desde capas freáticas al encontrarse entre barranqueras que vierten hacia la cuenca de los ríos Darro y Genil, próximos al lugar.